
The Mercy of Gods es el primer libro de la nueva serie de James S.A. Corey. James S.A. Corey es, por supuesto, el pseudónimo bajo el que Daniel Abraham y Ty Franck escribieron la serie de The Expanse. Decir que arranqué el libro con expectativas altas se quedaría corto.
La historia sigue a un grupo de humanos del planeta Anjiin, que tienen la mala suerte de vivir durante el primer contacto con los Carryx. El imperio de los Carryx es brutalmente genocida. Todo lo que encuentran a su paso mientras se expanden por el universo lo catalogan en dos categorías: lo que les es útil, y lo que no. Lo que es útil lo esclavizan y domestican, y lo que no, bueno, lo desechan.
“I think some important scientific questions have finally been answered. Alien life exists, and they are assholes.”
Dafyd Alkhor y su grupo de trabajo, uno de los mejores equipos científicos de Anjiin, tienen que demostrar su utilidad para los Carryx, bajo pena de muerte. No muerte de ellos, solamente, sino de toda la humanidad: si los humanos no son útiles para los Carryx, entonces les espera el genocidio.
Ok, no, no toda la humanidad. Los humanos de Anjiin. No sabemos qué pasa con los humanos de la Tierra, o si siguen existiendo. Los humanos llegaron a Anjiin hace mucho tiempo, trayendo consigo plantas y animales, que ahora viven junto con la vida totalmente diferente que evolucionó en Anjiin. El cómo llegaron a Anjiin es algo que se perdió en el tiempo. Los Anjiinianos saben que no son nativos de su planeta, saben que sus antepasados llegaron en naves espaciales, y saben que posiblemente haya otros humanos dando vueltas por ahí.
El world building me hizo acordar mucho a Adrian Tchaikovsky (autor de la serie de Children of Time y también de Shroud). Eso es, si ves mi opinión de Shroud, una excelente noticia. Tiene ese estilo “tchaikovskesco” de darte perspectivas de extraterrestres no humanos, y que son claramente no humanos, tanto en su biología como en su forma de ver el mundo.
Justamente entender esa psicología totalmente diferente de los Carryx es lo que preocupa a Dafyd, que es el personaje que más sigue la narrativa. Dafyd empieza siendo el más bajo en la jerarquía del grupo de trabajo de Tonner Freis. No sólo es el más joven e inexperiente, sino que parte de la razón por la que tiene el puesto es porque su tía tiene un puesto alto. Dafyd no es un excelente científico. Tampoco es totalmente inútil, pero al lado del resto del equipo, no está a la misma altura. Lo que sí tiene Dafyd es un instinto mucho mejor para intentar empezar a entender (muy de a poco) cómo piensan los Carryx, y cuando la vida de todo un planeta depende de demostrar utilidad para los Carryx, eso de repente se convierte en algo bastante importante.
En cuanto al tono, el libro es, obviamente, un libro bastante violento. Los personajes son prisioneros de extraterrestres genocidas que los tienen en un campo de exterminio, trabajando bajo la amenaza de la extinción. Por supuesto que va a ser jodido. Por otro lado, una parte del libro está dedicada a cómo los prisioneros logran de a poco hacerse un pequeño lugar y tener la ilusión de un pedazo de vida normal. Es una forma de darle un poco de optimismo. También hay unos fragmentos entre capítulos que dan a entender que, eventualmente, tal vez la humanidad logre ganarle a los Carryx. No lo dice explícitamente, pero lo sugiere, y capaz que sin esa pequeña sugerencia de que, capaz, al final de la serie hay un “vivieron felices”, el libro sería mucho más triste. Además, sabemos que los Carryx están peleando una guerra eterna, que lleva generaciones, contra un enemigo misterioso.
“It’ll be all right,” he said.
“It won’t”
“No. But we’ll find a way to be all right with that.”
La verdad es que el libro me gustó pila. Lo terminé bastante rápido. Siempre viene bien un libro que me encanta justo después de leer un libro que no me gustó mucho.
Tiene, eso sí, un par de cosas que no me convencieron. La principal es que hay twists que son bastante predecibles. Sí, ok, entiendo que Dafyd no lo sabe cuando lo vemos a través de sus ojos, pero la narrativa lo trata como una revelación al “esconderlo” por unos capítulos más, cuando es más que obvio lo que pasó. Igual tampoco me parece tan grave, sólo que me rechinó un poco las veces que pasó.
Igual, es un problema re menor. El libro es totalmente recomendable. Y, por suerte, ya salió (el mes pasado) el segundo libro de la serie. Y también una novela corta, en el medio, como para ir tirando.
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