The Last Murder at the End of the World - Stuart Turton

Nacho - - Tiempo de lectura 3 mins

Serie: Libros 2026

Cubierta de The Last Murder at the End of the World

Hay una cierta sensación que provocan los libros de ciencia ficción escritos por autores que no están tan familiarizados con las convenciones del género. The Last Murder me provocó un poco eso. Stuart Turton es claramente un buen escritor, escribe bonito, y todo. Como libro, The Last Murder está bien. Como ciencia ficción, no sé, no me dejó un buen sabor.

La historia transcurre en una isla, después del fin del mundo. Todo el mundo está cubierto por una niebla, y todos los humanos están muertos, excepto por una pequeña isla en la que conviven unos pocos científicos con alrededor de un centenar de aldeanos. De repente, un día, aparece uno de estos científicos muerto, y nadie se acuerda de qué pasó, todos tienen las memorias borradas. Ah, sí, y también, el asesinato provocó que se apague el sistema de seguridad que mantiene a la niebla lejos de la isla, y si no pueden resolver el asesinato en cuatro días, bueno, hasta ahí llegaron.

A pesar de estar en las ruinas del mundo, al principio del libro la vida en la isla es casi perfecta. Todos sabemos lo que eso significa: hay una distopía escondida. Y sí, a los pocos capítulos te empezás a enterar de que todo es un poco medio cagada. Y un par de capítulos después, empeora. Y otros más y de nuevo. Y así sucesivamente. Cada vez que decís “ok, este es el nivel distópico real”, hay uno más. Distopiception. Eso creo que debe ser lo más divertido del libro, ver cómo la isla puede ser todavía más mierda de lo que parecía hace tres páginas. Igual uno de esos twists es tan evidente que lo ves venir casi desde el principio del libro, y seguro que varios capítulos antes del big reveal.

Creo que eso viene un poco por lo que decía arriba, que el autor no parece estar tan familiarizado con las convenciones del género, entonces te mete algo que capaz que hubiese sido un twist en un libro de la “edad de oro”, allá donde un puñado de gringos blancos inventaban ideas ridículas que después tardamos décadas en sacarnos de arriba.

Capaz que al final lo que más me rechinó fue esa idea de que los humanos son naturalmente violentos y que no tiene solución, y que bueno, es así y siempre va a ser así. Yo qué sé, es un poco una constante en las historias post apocalípticas… de hace décadas. O de la tele. Y bueno, sabemos que no coincide con la realidad, sabemos que en tiempos de crisis los humanos se apoyan en la comunidad y no retroceden al individualismo extremo que el neoliberalismo nos quiere vender como el estado natural. En un libro de estos años, esa idea rechina un poco, ya. Se ve vieja, obsoleta. Especialmente cuando, al final, resulta ser bastante central para la trama del libro.

Como mencioné más arriba, el libro está bien escrito. Stuart Turton no es un mal escritor, en cuanto a su capacidad de contar una historia y mantenerte más o menos intrigado. Pero como escritor de ciencia ficción, no parece estar en comunidad con el resto del género.

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