
I was well aware that, as before, every guess was steeped in my human Earth-born viewpoint, but what other tools did I have to try and understand?
Parece que es un tema recurrente en los libros de Adrian Tchaikovsky: primer contacto con una inteligencia extraterrestre que funciona totalmente diferente a lo que funcionan los humanos. O, al menos, es el tema de todos los libros suyos que leí, que fueron los de la serie de Children of Time.
En Children of Time (y sus secuelas Children of Ruin y Children of Memory), trata mayormente con inteligencias derivadas de animales terrestres: arañas, pulpos, y cuervos (bueno, y también spoiler, y técnicamente spoiler cuenta también). En Shroud, es un camino evolutivo totalmente diferente.
Contrary to the old maxim, when you’re all in the same tin can with limited elbow room, in space everyone can hear you scream
La historia es que una nave (la Garveneer) de una sociedad totalmente distópica y horriblemente familiar para aquellos que vivimos en la sociedad moderna (o sea, capitalista, al extremo) llega a un nuevo sistema estelar. Su misión: extraer la mayor cantidad de recursos posibles, establecer un puesto avanzado, usar los recursos para seguir expandiendo, más y más.
Uno de los planetas de este sistema… no, perdón, una de las lunas de este sistema es muy extraña. Emite una cantidad grosera de señales de radio de todo tipo y frecuencia, nada que parezca inteligente a primera vista (pero está clarísimo por dónde van los tiros). La observación desde la órbita es esencialmente imposible, porque la atmósfera es demasiado densa, y básicamente no hay forma de que nada de luz llegue a la superficie.
La misión de la Garveneer sigue siendo extraer recursos, por supuesto, pero el equipo de Operaciones Especiales queda encargado de ver qué es lo que está pasando en la superficie de la luna (a la que bautizaron informalmente como Shroud). No por una curiosidad científica, o por la posibilidad de encontrar inteligencia, no, sino porque sus jefes están interesados en cualquier cosa que pueda potencialmente darles una ganancia económica.
El problema es que Shroud se resiste al análisis desde la órbita: no hay forma de usar luz, no hay forma de usar nada electromagnético, mandar probes a la superficie es una opción, pero no pueden transmitir por la interferencia, entonces hay que recuperarlos, lo cual no es tan fácil por la gravedad y la atmósfera densa. A algunos se les empieza a ocurrir la brillante idea de que capaz que es posible mandar a alguien ahí en persona…
Where there’s a will there’s a way. I said those words and wondered just how many people in the past – lost in blizzards, in caves, trapped in dead spaceships – had said exactly that. And died.
El libro trata una de esas preguntas complejas de la ciencia ficción: si alguna vez encontramos inteligencia ahí afuera, ¿la vamos a reconocer? Especialmente cuando consideramos los incentivos contrarios a reconocer la inteligencia. Como la historia (y la actualidad) demuestra, es mucho más fácil cometer genocidio cuando no considerás a las víctimas como personas.
Intelligent aliens might introduce a level of moral complexity that would compromise operational efficiency. Cynical of me to think about it in that way, I know, but there was always a good commercial use-case for minimizing the potential rights of whoever’s environment you were destroying.
Si somos capaces de negar la humanidad de otros humanos, que se ven igual que nosotros, y hablan nuestro mismo idioma, sólo porque es más conveniente mirar para otro lado y hacer de cuenta que no son personas, es fácil imaginarse lo que pasaría si realmente encontramos vida inteligente en otro planeta.
Tampoco es que haya mucho que imaginarse, ¿no? Porque tenemos inteligencias relativamente cercanas a la humana acá, en nuestro mismo planeta, y ya vemos cómo tratamos a otros grandes simios, a los delfines, a los cuervos, y varios etcétera. Tenemos varias especies que usan herramientas, se comunican, tienen una cultura propia, y como sociedad no nos planteamos ni siquiera la posibilidad de inteligencia, porque sólo eso ya sería demasiado incómodo. Pero bueno, la verdad es que me estoy desviando bastante del libro, que al final nunca hace esa conexión explícitamente.
Por alguna razón, sigo leyendo libros de Adrian Tchaikovsky y esperando que no me gusten. No sé qué es, creo que tiene que ver con la reacción que me genera la foto del tipo. No sé por qué, pero me genera rechazo. No es racional, no tiene nada que ver con él, es más algo mío, pero el resultado final es que empiezo sus libros pensando que no me van a gustar. E invariablemente, resulta que todos me gustan. Tengo que seguir leyendo más cosas de él.
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