Tuve la oportunidad de viajar a Montreal por trabajo, y pensé en compartir algunas cosas sobre mi experiencia, en formato de notas cortas no estructuradas.

En Montreal hace frío. Mucho frío. Cuando llegué, la temperatura estaba alrededor de -18°. Durante los primeros días, la temperatura no subió de -15°. Después mejoró, y llegué a ver charcos de agua líquida.
Una consecuencia de la temperatura son las veredas congeladas. No es fácil lograr navegar las veredas esquivando los parches de hielo, y me sorprende la agilidad de los locales para lograrlo.
El frío es manejable con buen abrigo. Las veredas congeladas se pueden llegar a aprender a navegarlas. Lo que no podría acostumbrarme nunca es a la oscuridad. En enero anochece a las 16:30.
Hay una diversidad culinaria impresionante. Vi restaurantes de comida china, japonesa, vietnamita, india, pakistaní, italiana, húngara, libanesa, griega, mexicana, y montones de otros. Y todo lo que probé era delicioso.
La diversidad culinaria es parte de una diversidad cultural muy grande. Por la calle se puede escuchar varios idiomas (no sólo francés e inglés), y ver varios estilos de vestimenta muy diferentes.
Entre el hockey, el curling, y el crokinole, está claro que el pasatiempo favorito de los canadienses es hacer deslizarse cosas redondas.
Hablando de hockey, tuve la oportunidad de ir a ver un partido de hockey. Voy a escribir más detalles en otro post.
Montreal es esencialmente bilingüe. Todo el mundo habla francés e inglés. Pero el idioma por defecto es el francés. Aunque son muy rápidos en cambiar a inglés cuando se dan cuenta por tu cara que no les entendiste nada, y con cero ofensa aparte.
No sé si son todos introvertidos y hablan para adentro, o soy yo que estoy viejo y cada vez escucho menos.

Metro con ruedas de goma
El metro de Montreal tiene ruedas de goma, como los autos. Sigue corriendo sobre vías, y tiene unas ruedas de metal que “sobresalen” de las de goma y van entre las vías y un terraplén de hormigón, pero sobre el terraplén ese van las ruedas de goma. Aparentemente esto es para mejorar la adherencia, porque el metro de Montreal tiene muchas subidas. No sé si el clima tiene algo que ver o no.
Montreal tiene una tienda de juegos de mesa enorme, Le Valet D’Coeur. Pero claro, la mitad de los juegos están en francés y la mitad en inglés, entonces en cierta forma es la mitad de grande de lo que parece. Igual sigue siendo enorme.
Los restaurantes te dan agua gratis. De la canilla, pero no tenés ni que pedirla. Te sentás y te traen agua. Si querés tomar otra cosa, también tienen. Pero no siempre alcohol. Algunos lugares son “traé tu propia bebida”, lo cual es raro.
Si querés comprar alcohol afuera de los restaurantes, excepto cerveza, lo tenés que comprar en tiendas del gobierno.
En general, los restaurantes tienen un lugar para colgar el abrigo. No vigilado, ni nada, pero se deja ahí y no colgado en el respaldo de la silla como en Uruguay.