Montreal, pero en verano
Resulta que tuve la oportunidad de viajar a Montreal de nuevo, pero esta vez en verano. De allá, que es invierno de acá. El cambio de temperatura cambia de dirección, pero no lo esquivás tan fácil.
Todas las ciudades cambian mucho dependiendo de la temporada. Por ejemplo, Montevideo en invierno es una ciudad gris, triste, húmeda, y fría, mientras que en verano hace calor y no hay nadie. Pero Montreal cambia bastante más.
Primero que nada, vamos a aclarar algo: el verano en Montreal es verano. Bastantes personas me dijeron “ah, pero es Canadá, verano allá qué es, tipo 10 grados”, y no, a ver, Montreal no es el polo norte. Montreal está a 45 grados de latitud norte. Eso es más al sur que muchas capitales europeas, como Paris (48 grados), Berlin (52), Viena (48), y ni que hablar de los países nórdicos. Sí, Montreal en invierno es frío, pero en verano hace calor, porque le da bastante el sol.
Ahora, en cuanto a las diferencias, obviamente la temperatura es la más grande, y es lo que causa todas las demás diferencias. Eso, y la duración del día. Al estar más lejos del ecuador que nosotros, en Montreal hay más diferencia entre la longitud del día en verano y en invierno que la que hay en Uruguay.
Esa diferencia enorme en temperatura genera una cultura interesante. Básicamente, en invierno la ciudad entera está en un estado de hibernación. Nadie se mueve, no hay nada afuera, excepto algunas pistas de patinaje. La gente anda por la calle, principalmente, para ir del punto A al punto B. Durante esos meses, guardan toda la energía, y cuando llega el verano explota.

En verano, todo el mundo está afuera. La mitad de las calles se vuelven peatonales, con muebles instalados en el medio de la calle, y eventos culturales por todos lados. En la zona en la que estaba (en el barrio latino), había por lo menos tres festivales de música al aire libre. Cerca del puerto viejo, que era una desolación blanca en invierno, en verano estaba lleno de gente, con un montón de actividades, ferias artesanales, comida, etc.
Fotos comparativas
Una cosa que hice fue ir a algunos de los lugares que había fotografiado en enero, y sacar fotos desde ángulos similares.












Un poco de go
Esta vez, lamentablemente, no pude ir a las reuniones de juegos de mesa de la Universidad Concordia, no me coincidían las fechas. Lo que sí pude fue encontrar un par de grupos que se juntaban a jugar go. Uno de ellos era en un parque, y como el día estaba muy lindo, pude ir y jugar un partido.


La verdad que re bien la gente, y uno de ellos tenía una remera re linda de “Go is harmony”, y me dijo dónde comprarla, así que al día siguiente pasé por la tienda y me compré una.
Los otros grupos que encontré se juntaban entre semana, lo cual era un problema para mí, porque entre semana iba a estar trabajando. Pero bueno, algo es algo.
Estuvo divertido poder ver una faceta totalmente diferente de la misma ciudad. Según me dijeron, en otoño es todavía más linda la ciudad, así que esperemos que en algún momento tenga esa oportunidad.