Maduro y Venezuela después del secuestro
Otra vez tenemos a Estados Unidos usando todo su poderío para imponerse a la fuerza en latinoamérica. Qué divertido.
No quiero hablar sobre si está bien o está mal – está más que claro que no está bien, pienses lo que pienses de Maduro. A mí tampoco me cae bien Maduro, pero no por eso voy a celebrar que asesinen venezolanos y secuestren a su presidente. No voy a mirar mal a los venezolanos que celebren, porque al final del día es su país, pero cualquier otro que esté festejando debería darle vergüenza.
El secuestro
Para mí la situación tiene todo el olor a un golpe palaciego. Estados Unidos dice que tenía un informante de la CIA adentro del círculo íntimo de Maduro, pero no creo que eso explique la velocidad y facilidad con la que llevaron a cabo el secuestro.
El chavismo no es un monolito, y como cualquier otro movimiento con dos o más personas, tiene facciones internas. Y Maduro no es Chávez, no tiene el apoyo unánime que tenía Chávez, ni el carisma para lograrlo. Sin tener mucha idea de exactamente quiénes serían, no me queda duda ninguna que hay muchos dentro del chavismo que lo querían afuera. Incluso lo suficiente como para cooperar con una operación militar estadounidense.
Lo que viene ahora
Lo único que me lleva a pensar que pueda no haber un asunto interno, es que Trump dice que ellos van a gobernar Venezuela. No me queda claro si es que Trump realmente es tan bestia como para pensar que secuestrar a Maduro implica que él ahora controla Venezuela, si es que su cerebro está totalmente podrido y ya no sabe lo que dicen, o si están pensando en una operación militar a mayor escala.
Mientras tanto, en Venezuela sigue al mando el chavismo, y la vicepresidenta Delcy Rodríguez está a cargo del gobierno. Por ahora, están tratando la ausencia de Maduro como temporal. Esto tiene razones diplomáticas (obviamente que no quieren aceptar públicamente que posiblemente Maduro no vuelva), y también razones políticas más inmediatas: ante la ausencia definitiva del presidente, tienen 30 días para llamar a elecciones (fue lo que pasó cuando murió Chávez, y hubo elecciones casi inmediatamente de las elecciones anteriores). Así que Rodríguez está como presidenta interina por 3 meses, que pueden ser prorrogados por tres meses más si el parlamento lo aprueba, y después de eso, sí, tendría que admitirse la ausencia definitiva de Maduro y llamar a elecciones. Pero con esto se ganan seis meses de tiempo para resolver la crisis actual.
A Trump obviamente le importa muy poco (o más bien nada) si en Venezuela hay democracia o no. Lo que le importa es lo obvio, el petróleo. Fue casi que de lo único que habló durante la conferencia de prensa al día siguiente. Por cuestiones políticas, porque ya habló mucho del tema y lo que más miedo le da a Trump es quedar como un boludo, con Maduro no iba a llegar nunca a un acuerdo. Pero sin Maduro en el medio ya eso no importa, y si puede lograr mejores acuerdos para que empresas gringas puedan saquear el petróleo venezolano, quién está en la presidencia de Venezuela no importa. Si es chavista o no, no importa. En ese sentido, ya vemos a Delcy Rodríguez dando señales de estar dispuesta a dialogar con Trump.
El “juicio” a Maduro
En su mensaje celebratorio, la premio Nobel de “la paz” dijo que por fin Maduro va a pagar por sus crímenes. Más allá de los crímenes por los que pudiese ser acusado ante la justicia venezolana, o incluso en La Haya, la realidad es que no son esos crímenes de los que lo acusa el régimen Trump. Las acusaciones contra Maduro con las que Trump justifica el secuestro son absolutamente ridículas, y no hay forma de que se sostengan en cualquier corte medianamente funcional. Así que desde acá veo algunas opciones.
Opción 1: juicio arreglado
Trump no tiene (¿todavía?) suficiente control sobre el sistema judicial como para lograr un juicio arreglado fácilmente. Esto no quiere decir que no vaya a pasar, pero es poco probable. Si dependiese de la corte suprema, tal vez, pero por lo que entiendo del sistema judicial gringo, esto sería sólo relevante para cuestiones más técnicas. Si, por ejemplo, la defensa de Maduro dependiese de una cuestión de jurisdicción nada más, entonces es posible que eso llegue a la corte suprema y ahí sí puede no tener suerte. Aunque los jueces puestos ahí por Trump han demostrado tener más independencia de lo esperable, a pesar de ser unos payasos.
Opción 2: Maduro absuelto
Puede pasar, pero no creo que Trump lo permita. Pero capaz que, con su cerebro frito como lo tiene, está tan convencido de su versión alternativa de la realidad, que empuja para hacer un juicio rápido y termina tirándose un tiro en el pie. Nunca se sabe.
Opción 3: un “suicidio” muy oportuno
No lo descarto, pero creo que hasta Trump se da cuenta de cómo se vería. Igualmente, siguiendo con la hipótesis del golpe palaciego, creo que hay más de una facción con interés en este resultado.
Opción 4: patearlo para adelante
Esta es la opción que me parece más como hace Trump las cosas. Si entiende que no tiene chances, lo patea para adelante. Ya de por sí un juicio demora tiempo. Si la demora lo suficiente, y pasa de tres años… bueno, deja de ser su problema, y ya no le importa. Capaz que antes, si su salud sigue en el camino en que viene.
Maduro y Venezuela a mediano plazo
De cualquier manera, creo que es bastante posible afirmar que Maduro no va a volver a pisar Venezuela por mucho tiempo, si es que alguna vez le permiten volver. Hay mucha gente interesada en que eso no pase.
Incluso si estuviésemos ante el escenario de un juicio relativamente rápido en el cual Maduro es absuelto, no creo que haya chance de que Trump le permita volver a Venezuela, ni que quienes en el interín se hayan afianzado en el poder en Caracas quieran verlo volver.
Para el chavismo en general, depende de qué tanto puedan lograr una convivencia con Trump. Por ahora, todo parece indicar que van a seguir en el poder al menos hasta las próximas elecciones. Eso significa, si asumimos una extensión máxima del plazo de Delcy Rodríguez como presidenta interina, unos seis o siete meses. Después de eso, bueno, depende de muchos factores. Uno de ellos es si las elecciones son limpias o no, pero no es el único. No me puedo imaginar que quienes hoy están festejando un ataque que costó la muerte de al menos 40 venezolanos (según los estimados más bajos) sean muy populares en Venezuela en este momento. Y el que no esté Maduro le permite al chavismo echarle la culpa de todo lo malo, y prometer ser diferentes. No es del todo loco esperar que el candidato chavista (sea quien sea) gane sin fraude.
Igual, al final, hablo sin saber, pero viendo lo que opina mucha Gente Seria, no me parece que sea el único.