Capítulo 7: En el que no pasa nada. Absolutamente nada.

Nacho - - Tiempo de lectura 2 mins

Serie: Nacho e Inés en Ecuador

Este post es muy viejo. Fue escrito muchos años antes de la existencia de este blog, y copiado sin mucha revisión. Fue escrito para una audiencia específica, en otra época.

Hoy nos despertamos, y no hicimos nada en todo el día. Y ta, casi que eso es todo.

Nos levantamos a las ocho, recibimos una llamada de Roberto, y salimos a dar una vuelta. Yo tenía ganas de probar alguna de las bananas esas que cocinaban en la calle, pero estaban todos cerrados. Bueno, más bien no estaban, con eso de que son vendedores ambulantes, cuando cierran no están. Volvimos y nos tiramos en las hamacas paraguayas frente a la playa.

Al rato fuimos a almorzar. En el restaurant nos hicimos una amiguita: una gatita nos vino a saludar y estuvo un buen rato subida encima de Inés.

Después dimos otra vuelta por el pueblo y nos volvimos a las hamacas paraguayas. Inés se terminó el libro, así que le buscamos algo en el Kindle para que se mantuviera entretenida.

Volvimos a salir a dar una vuelta, y finalmente me saqué las ganas de comer una banana cocida, con queso en el medio. Es buenísimo, pero cae muy pesado.

Vimos un pez globo muerto. Se ve que pasó Mario con florcita por la vuelta.

Volvimos, estuvimos haciendo nada un rato más, y nos fuimos a bañar. Descubrimos por la manera fea que el hotel no tiene agua caliente. Parece ser algo común en este pueblo.

Y ta. Como que eso es todo lo del día. Para los interesados, la segunda parte de Wrath of the Khans (el último episodio de Hardcore History) está excelente.

Mañana creo que también toca hacer nada todo el día. Si está un poco menos nublado toca nadar un rato. Y si no, también. Al final, la única razón por la que no nos zambullimos hoy fue porque nos dió pereza.

Ah, el gatito del hotel ahora le agarró cariño a Inés. Es un vendido.