Llegamos a España

Nacho - - Tiempo de lectura 4 mins

Serie: Viaje a España 2010

Este post es muy viejo. Fue escrito muchos años antes de la existencia de este blog, y copiado sin mucha revisión. Fue escrito para una audiencia específica, en otra época.

Bueno, llegamos a España.

Salimos de Montevideo el viernes de mañana, volamos en LAN, que es tan genial que te dan comida en un vuelo cortito sin cobrarte, y te dan como cuatro asientos por persona.

Llegamos alrededor de la una (hora de Chile, que no me acordaba que era diferente a la uruguaya), y paseamos por el aeropuerto como veinte veces. No había mucha otra cosa que hacer, excepto comprar comida… así que comimos. Y jugamos Carcassonne. Y peleamos hasta que nos dieron asientos cómodos. Lo bueno es que no teníamos que pelear con demasiada gente, porque la gente estaba toda en un ritual de adoración ante el dios mundial. Al final, la agonía terminó, y abordamos el vuelo.

Teníamos, por supuesto, los segundos mejores asientos posibles. El único problema era que eran los del medio de fila de cuatro (no, no es malo cuando estás en la fila de la salida de emergencia y hay pila de espacio para adelante), y a Inés y a mí nos daban la comida en momentos separados (por uno o dos minutos, tampoco es tan grave). Miramos películas (yo más que Inés), dormimos (Inés más que yo) y llegamos.

El trámite de migración fue rapidísimo. Primero que nada, en lugar de apurarnos a ir y hacer la cola, fuimos primero al baño. Luego, cuando salimos, una mujer nos decía “europeos por acá, el resto por allá”, y fuimos y dijimos “y si somos un europeo y uno que no?” y nos dijo “por acá”, así que tuvimos fila rápida. Nos sellaron el pasaporte sin casi mirarlo, estaban muy ocupados discutiendo de fútbol.

De ahí al reclamo de equipaje – no fueron las primeras valijas las nuestras, pero salieron bastante rápido. Lo que sí es que tardamos en llegar bastante. Desde donde desembarcamos al reclamo de equipaje es bajar tres pisos, esperar un tren, viajar en tren, subir dos pisos, caminar doscientos metros. Un embole.

Salimos del aeropuerto, esperando encontrar a Rafael con un cartel que dijera “Bienvenidos!!!”, pero no. Lo buscamos un poco por ahí, y no lo vimos. Así que fuimos a buscar un teléfono. No veíamos ninguno, así que decidimos ir hasta Información a preguntar. Resultó ser un buen plan: no llegamos a preguntar, los teléfonos estaban frente al mostrador de Informes. Yo rescaté unas monedas de euros que me habían sobrado de otros viajes, e Inés rescató su teléfono del desorden que tenía en su mochila, y llamamos a Rafael, que venía planeando llegar bien temprano, siempre y cuando el avión llegara a las cinco. Así que nos resignamos a esperar unos cuarenta minutos.

Mientras esperábamos, fuimos a comprarme un número prepago, por las dudas. Inés ya tenía su número, pero entré a pensar que si nos perdemos o algo, mejor tener algo para ubicarnos. Aparte, de esa forma podíamos comunicarnos con Rafael y decirle dónde estábamos exactamente.

Llegó Rafael, y nos vinimos hasta su casa a descargar las cosas, no sin antes comer algo en el único restaurant de la acumulación de casas conocida como Villamantilla.

Descargamos, y nos fuimos a pasear por Madrid. Paseamos bastante en auto, y después empezamos a caminar por una zona obsesionada con la astronomía. Fuimos de la plaza del sol a la plaza de la luna, y estuvimos en la calle de la luna y la calle de la estrella. En la calle de la luna, ya que estábamos, pasamos por Atlántica Juegos, y compramos algunas cosas (Dominion: Intrigue; España 1936; Lost Cities; Hannibal: Rome vs. Carthage; The Devil’s Horsemen; Through The Ages; y no me acuerdo qué más). Luego fuimos a la Plaza Mayor, que es como una plaza enorme, con una manifestación chiquitita, y gritaban poco. Podríamos mandarles algunos sindicalistas para que den clases. Estuvimos en un antro de alcohol y comida grasienta – el paraíso. Y luego volvimos para atrás, y volvimos a pasar por la Plaza del Sol, donde se había formado una manfiestación anti-Israel, pero no me dejaron quedarme. Ah, y nos sacamos fotos con un osito (versión estatua).

En el camino de vuelta, pasamos por un hipermercado, y compramos comida, porque los contenidos de la heladera de Rafael se reducían a un tacho con mayonesa separada en dos fases. Y ahora, estamos cenando.

Para mañana, el plan es ir a Toledo. El lunes saldríamos hacia Granada, y luego vemos.

Si hice las cosas bien (cosa a determinar), este mail debería quedar para futura referencia en http://viajando.posterous.com1, y la idea es seguir metiendo las cosas ahí.

Nos vemos!


  1. Obviamente esa URL ya no funciona. ↩︎